miércoles, 22 de agosto de 2007
martes, 21 de agosto de 2007
lunes, 20 de agosto de 2007
sábado, 18 de agosto de 2007
PASIÓN DE MULTITUDES
En la primera jornada se vendieron vertiginosamente 35.000 localidades. Son para los shows del 13 y 14 de diciembre del espectáculo "Dos pájaros de un tiro". 
La fiebre que producen Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina en el público argentino no se detiene: en el primer día de venta de las entradas para los conciertos que darán juntos en diciembre en Buenos Aires se vendieron 35 mil localidades.
Serrat y Sabina actuarán en La Bombonera el jueves 13 y el viernes 14 de diciembre, en lo que será el cierre de la gira Dos pájaros de un tiro. Antes de esos shows se presentarán en el interior: el 27 de noviembre estarán en Mendoza, en el estadio mundialista; el 5 de diciembre, en el Chateau Carreras (Córdoba); y el 9 en Rosario, en el estadio de Rosario Central. Además, el 24 de noviembre estarán en Viña del Mar, Chile, y el 1º de diciembre, en Montevideo. La gira también los llevará por México, Venezuela, Ecuador, Perú y Colombia.
La maratón de Dos pájaros de un tiro empezó el 29 de junio en Zaragoza, España. Esa noche, los músicos arrancaron a puro humor negro: después de quince minutos de demora, apareció el periodista Iñaki Gabilondo y, con cara de preocupación, anunció que el concierto podía suspenderse debido al "delicado estado de salud de los cantantes". Antes de que cundiera el pánico, Serrat y Sabina aparecieron sobre el escenario entonando a dúo Hoy puede ser un gran día.
En la misma sintonía, Sabina había bromeado unos días antes: "Ahora, en vez de contarnos nuestras respectivas aventuras sentimentales, hablamos de lo que nos ha prohibido el médico". Hay que recordar que ambos vienen de sufrir sustos médicos en los últimos años: Sabina sufrió un ictus cerebral que le paralizó la mitad del cuerpo, y Serrat debió ser operado por un tumor en la vejiga. El temor a no verlos más, sumado a la histórica popularidad de ambos, hizo que las entradas para los recitales que dieron por separado (Sabina tocó en el Gran Rex y La Bombonera en 2006; Serrat pasó por el Rex a principios de este años) se agotaran rápidamente.
Parece que estos dos conciertos de diciembre van a correr la misma suerte. Los precios son los siguientes: platea, de $80 a $250; campo, $150; generales $50. Se adquieren -un máximo de seis por persona- en el estadio de Boca, de lunes a viernes de 10 a 18; en los distintos puntos de venta de Ticketek (Mendoza 2467, Viamonte 560, Pueyrredón 2501, entre otros), o en la página www.ticketek.com.ar. No hay venta telefónica.
Fuente: diario Clarín.
Publicado por
Serrat&Sabina
en
16:33
3
comentarios
viernes, 17 de agosto de 2007
Sabina por Sabina
El maestro Joaquín, diciendo algún soneto, realizando la risa de la gente.
Un trovador, un mito.
Quién coño le ha robado el mes de abril?
Y una canción, para él, que nos dio tantas.
Publicado por
Serrat&Sabina
en
16:37
4
comentarios
miércoles, 15 de agosto de 2007
Serrat por Sabina
"ESe alquimista de las emociones
que cura las heridas con canciones"
Publicado por
Serrat&Sabina
en
19:16
6
comentarios
domingo, 12 de agosto de 2007
UNA ENTREVISTA A DÚO

Serrat y Sabina: "dos pájaros" en una entrevista con LA NACION Perfectos opuestos complementarios Los cantautores conversaron en medio de la gira de conciertos que los traerá a la Argentina en diciembre Domingo 22 de julio de 2007 Publicado en la Edición impresa SANTIAGO DE COMPOSTELA.-
La lluvia de Santiago de Compostela, la ciudad santa, termina de limpiar los últimos pecados de Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, estos dos amigos y "atorrantes" retirados. Sobre el escenario se los ve felices, disfrutando de las canciones del otro, jugando con esa complicidad que establecieron en estos años de amistad, copas, sobremesas y largas charlas, que terminaron por darle forma a esta gira conjunta de ribetes históricos llamada Dos pájaros de un tiro y que los traerá a la Argentina en diciembre. Ni siquiera el aguacero que malogró el concierto en Santiago de Compostela (tras una hora y veinte de un show tan emotivo como festivo), nubla el ánimo de Serrat y Sabina en el medio de una larga ruta de conciertos (más de sesenta) que tienen por delante. Durante la entrevista en su paso por Vigo, se lanzan bromas, cargadas feroces sobre la edad, elogios monumentales, chicanas con las mujeres, y se miran con el cariño propio de un matrimonio imperfecto y feliz. El enamoramiento musical viene de hace mucho (ver aparte) y ni se les ocurre pelearse por adjudicarse la idea del proyecto.
-Yo creo que primero se le ocurrió a la gente -apunta Sabina- que hace años a él por su lado y a mí por el mío me decían: "¡Coño cuándo se juntan!" Luego lo empezamos a hablar con cafés y unos whiskies, pero yo no me lo tomé nunca en serio porque ese tipo de conversaciones nunca llega a nada y además porque yo soy muy cobardón.
Serrat: -El proyecto viene de hace mucho, pero pensaba que no pasaría de ser una de esas conversaciones de sobremesa cuando uno ya está contento y se dice que se quiere mucho...
Sabina: -Y aún así, el azar influye con ese punto de magia que nos llevó a decir ahora sí, aunque igual podríamos no haberlo hecho.
Serrat: -Se dieron las circunstancias de que él termina una gira y yo termino otra, y estábamos libres de compromisos....
Sabina: -También tenemos el mismo manager, también hemos resucitado los dos, y es que no estábamos muertos, ¿no?
Sobre el escenario se los ve más vivos que nunca. Serrat apropiándose de la belleza de "Y sin embargo te quiero"; cantando juntos una versión hilarante de "No hago otra cosa que pensar en ti", y Sabina sólo quemando los versos de "Princesa". Los dos artistas muestran la naturalidad y festividad de una reunión de amigos. -Si esto no fuera una cosa natural no tendría ningún sentido- apunta Serrat. Y si esto no existiera sería realmente muy duro fabricarlo. ¿Qué sentido tendría meternos a estas alturas del partido en un festejo de este tipo si no fuera una cosa natural y un regalo para nosotros?
Sabina: -La gente se sorprende y algunos plumillas de la crítica hablan de la falta de solemnidad, de que nos tomemos el pelo, que nos insultemos... para eso hace falta un grado de amistad y respeto mutuo muy alto, si no es imposible.
Para "insultar" a alguien sobre un escenario quiere decir que lo quieres mucho más, si no nadie lo aguantaría. Las risas llenan el gran salón del hotel. Se nota el goce del encuentro minuto a minuto, tanto arriba como abajo del escenario.
Mirándolos, a simple vista, se pueden ver las diferencias. Son perfectos opuestos complementarios. Uno canta con el corazón temblando en la garganta, el otro con la bohemia desatada de 19 días y 500 noches sin dormir; uno escribió "Poema de amor" y el otro "Calle melancolía"; uno tiene la elegancia de un chansonier como Jaques Brel, y el otro el traje urbano y misterioso de Bob Dylan. Pero esas diferencias de polos opuestos genera un magnetismo particular en sus conciertos y en su trato personal.
Serrat: - Cuando planteamos la gira no queríamos hacer algo convencional como unir dos conciertos o cantar canciones a dúo, sino llevar algo más allá la cosa y tomar canciones ajenas y hacerlas propias. Somos dos formas de cantar muy distintas.
Sabina: - Casi opuestas. Lo bonito es que cuando cantamos juntos se produce una chispa.
Serrat: - Lo que ha tratado cada uno, creo que con bastante éxito, es hacer propia cada canción.
Sabina: -Es directamente robarle, saquearle al otro. Pero cuando cantamos juntos nos miramos a los ojos como el día del orgullo gay.
Serrat: -Un día no acabaremos la canción (risas). Sabina mira a Serrat como enamorado del maestro. Con la humildad de quien se sabe un aprendiz avanzado, escucha con reverencia todo lo que dice el Nano con reverencia, pero también sabe soltar su lengua mordaz para romper con cualquier solemnidad del encuentro. Serrat no se queda atrás.
Serrat: -Una de las cosas más lindas que me están pasando es que estoy descubriendo con el paso de la gira que las canciones de Sabina también las puede cantar otro que no sea Joaquín. Lo digo con todo respeto porque parecería que sus canciones sólo las puede cantar él, porque están ligadas a una manera de hablar, a una manera de decir, pero las canciones que hace este hombre tú las sacas y son unas bellísimas canciones aunque no sea él quien las cante.
Sabina: -Menos mal que no has dicho sobre todo si no las canta él.
Serrat : -Eso es imposible porque si no las canciones no hubieran vendido tanto cantándolas tú (risas).
Sabina: -En lo que a mí respecta cuando las canta éste, y cuando hacemos dúo, me hace disfrutar mucho.
Serrat: -Es que se produce un redescubrimiento. Una cosa es cantar en la ducha las letras. Pero cuando las haces tuyas, pesas cada una de las palabras, uno hace un master, una tesis del trabajo del colega.
Sabina:- Cuando uno oye al otro no deja de ser público, no masticas cada palabra, cada acento, cada verso, cada coma. Pero cuando sales al escenario y cantas al otro de verdad sabes como escribió esa canción y de qué manera la vivió, y eso es muy emocionante como cuando cantamos juntos y se produce ese máximo placer como intérpretes y autores.
Serrat: -Ya está bien de mariconadas, ¡hombre!
Hoy parecería que no podrían estar el uno sin el otro. Dice Serrat que cuando anunció a su familia que se iba de gira con Sabina le dijeron: «Cuídalo mucho». Y Sabina, que se porta como un señorito inglés con su whisky en la mano, dice que ensaya, aprendió de memoria todas las canciones de Serrat antes que las suyas, y dejó de usar el telepromter (ese aparato por donde pasan las letras que usaba habitualmente en sus conciertos).
Sabina: -Yo tenía miedo de ver cómo nos llevábamos en la gira.
Serrat: -Sí, pero cualquier cosa puede pasar en el camino.
Sabina: -¡Dios no lo permita, por la Virgen! -dice y toca madera.
Serrat: -No, no, cada uno sabemos la experiencia que tenemos con el otro y cómo es nuestra relación. Y a partir de ahí lo basamos. ¿Que nos ayuda? Nos ayuda el cariño de cada uno con el otro. El respeto por lo que hace el otro y que nos gustan las canciones del otro. A mí me gustan mucho las canciones de Joaquín y él dice también que le gustan las mías (mira irónico a su compañero). Están todas estas cosas que nos unen y la complicidad con la gente que permite que lo peor de cada uno de nosotros no aflore... "¡Que aflore!", corrige Sabina y se ríe estruendosamente. "La gente no nos permite ser malos y ser más vanidosos de lo que somos", apunta Serrat. "No ser más vanidosos de lo que somos es imposible. Somos los reyes de la falsa modestia", dice, casi a los gritos exaltados. Sin tomarse en serio y de buen ánimo, con la vista de cara al mar de Vigo, se acuerdan de la Argentina y dedican la nota a su amigo el Negro Fontanarrosa que imaginó esos dos pajarracos que son el símbolo de la gira y posible portada de un futuro disco.
Sabina: -La relación de éste y mía con la Argentina es increíble. Ni siquiera nos consideramos hijos adoptivos. Somos porteños ¡carajo! Lo digo con todo orgullo. Por eso cuando oigo un tango parece que lo he escrito yo. Me acuerdo hace 20 años estábamos en mi casa con el Nano y me dice: «Tú te crees que eres muy importante. Pero no eres nada hasta que no tengas tu nombre en un letrero de la calle Corrientes». A los cuatro meses estaba allí. (risas)
-No dije así -lo regaña Serrat-. Le dije que nunca sabría lo que se siente estar en Buenos Aires pensando en la satisfacción que uno tiene cuando se actúa allí. El cariño, la devoción y la complicidad que uno encuentra con la gente en la Argentina, eso no es verdurita. Dicen que no pueden dormir pensando en el show en la Bombonera. "Me imagino las tribunas llenas, saltando y cantando con nosotros", apunta Serrat. Su primo acota: "Lo soñamos todos los días, porque es la culminación de todo este sueño y de esa relación que tenemos con Argentina". -¿Lo viven como una reunión histórica?
Serrat: -Lo importante es lo que está pasando ahora. Lo estamos pasando tan fantásticamente bien como la gente. Se ve que esto que nos pasa a nosotros se transmite, esta misma polenta que llevamos, la misma ilusión que llevamos, llega muy fácil a la gente y esto está bien. Esto está para que cuando acabe nos quedemos muy contentos y emprendamos cada uno nuestras historias como hemos hecho toda nuestra vida, o para volvernos a juntar y para casarnos, ahora que en España se puede (risas).
Sabina: -Nosotros no nos creemos nada pero sí nos llena de emoción compartir todo esto con la gente. Para bien y para mal, siempre he sido incapaz de ver ninguna dimensión histórica o mítica de lo que hago. Es verdad que ahora sí noto algo especial.
Serrat: -Ya lo dijo el poeta: "Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar..." Sabina dice que empezó a componer canciones para ser como Serrat y Serrat dice que empezó a cantar para enamorar y tocarles las partes a las mujeres.
Sabina: –Este antes que le salieran los dientes ya estaba triunfando.
Serrat: –Es curioso porque yo cantaba desde niño las coplas de la radio, o de los cancioneros, y en los coros del colegio. Pechar para afuera lo que a uno le bulle por dentro esto lo he hecho toda mi vida. Un día agarré una guitarra y descubrí la magia de cantar. Pero una de esas historias negras que nunca me sacaré de encima fue el día que dije que yo empecé a cantar para tratar de tocarles el culo a las mujeres.
Sabina: –El no le necesitaba porque era muy guapo, pero yo bastante feo y cuando le oí la frase dije: "Esta es la mía", y empecé en esto.
Serrat: –Pero no es verdad la frase (se ríe el catalán), por lo menos no usé una frase tan grosera. Sí descubrí que cantar me producía una cercanía a la gente con sensibilidad y, sin duda, las mujeres dentro de la especie humana tienen bastante más sensibilidad que los varones.
Sabina: –En mi caso yo sí tenía espejos donde mirarme. Es verdad que este y algunos otros como Paco Ibáñez influidos por Concha Piqué y Jaques Brel, se inventaron un género que no existía aquí, que era un tipo con una guitarra cantando sus canciones. Eso se lo inventó mi primo aquí presente y yo me aproveché de ese invento para tocarles el culo a las chicas, cantándole canciones de Serrat a los 20 años. Por Gabriel Plaza De la Redacción de LA NACION.
Publicado por
Serrat&Sabina
en
19:55
1 comentarios
